martes, 25 de septiembre de 2012

Así esta dada la situación, tarantulada, encrispada, arañándome la piel despacito y ese sabor a azúcar; ahí está la elección, el momento neurálgico, el sol asomándose a tu nariz, agrietando el hielo, descascarando, entrando, decididamente empezando a dormir en ti, en hacerse vestido; así esta explicado el juego, así va rodeando, enredando, creciendo por la mañanas, llegando con el viento, volviéndose sonrisa; así está abierta la puerta, la dimensión, la nueva entrada, la locura, temblando en el estómago, oprimiendo y soltando... quiero entrar, descubrir, jugar el juego, apostar, arriesgar, quiero todo, quiero el puesto en la ventana, quiero unos lentes de aumento, quiero empujar mi ganas, quiero cerrar los espacios y abrir el cielo, quiero tocar, con un dedo, a la ventana, y saltar a ese laberinto de estructuras qué elucubran, al mar de encantamientos desconocidos, a la palabra que impulsa el propósito… a ti te cedo la mano, a ti te doy los cuatro cuartos, así queda explicado el salto y así está pintado en un muro y así se va volando con otro corazón latiéndole desde lejos, alumbrándole el camino y tocándole con la boca una oreja… así está dada la situación… ahí tienes la puerta enredada al corazón, palpitándote en las manos… 

sábado, 9 de junio de 2012

Es así como aparece, en un asiento blanco con noche, con árboles, con la gana acomodándose apenas después de varios intentos, remando constante desde la estación anterior y atravesando la piel con cada rayo de sol, con cada párrafo nuevo, con un mundo de sabores distintos arremolinándose y formando un delta en la garganta. No tengo claro cuando pasó, cuando apretamos el botón de stop o por lo menos nunca supe cuando nos sumergimos en el vacío y ni un solo eco, ni un solo sonido opaco se estaciono entre los dos, simplemente se detuvo la comunicación; nunca supe cuando nos devolvimos a un tiempo sin brillo ni artificio, se abrió un mar entre nosotros y empezamos a caminar como dos extraños que no dejan permear ni un abrazo ni un saludo, dos miradas indiferentes entre un libro y un café y una lluvia pequeña naciendo, llenando la ausencia. Hoy me siento aquí con un corazón claro pero sin prejuicios, esos tiempos de guerra, de besos rotos, de pulgas en el corazón, me arrancaron al pálpito de una conciencia clara que no quiso ser vacía, que moría por una conciencia abrumadora y se comportaba como una conciencia ciega y abnegada porqué así se comporta el amor y las conciencias eclécticas no dan paso firme sin cuestionamientos ni medidas: las conciencias numéricas, las conciencias matemáticas… No se hasta que punto me he dejado invadir de la inconciencia o por lo menos he tratado de evitar, en una medida posible, el ruido del tiempo haciendo eco tratando de ponerme en el camino correcto, pero es que si de amor se trata entonces no he querido mezclar el agua con el aceite: dar sin esperar pero al final siempre se espera y esa parte no tiene culpables ni justificaciones. Yo sigo aquí tratando de crear estructuras que al final no tienen formas definidas, siempre conjugando en infinitivo, la idea general sin las palabras pequeñas amarradas a los dientes, pero es que así funciono yo y no pretendo entender cual es la manera correcta o en cualquier caso la otra forma porqué en la mayoría de los casos no tiene sentido esconder el amor entre una caja y pretender encontrar, después, lo mismo que oculte… sigo regalando gritos al vacío.

domingo, 13 de mayo de 2012

Sumergido siempre en una cadena de palabras, así como suena, como alguien jalando las palabras desde adentro y otro.
en la garganta hilvanando, haciendo un solo objeto cada cosa que vibra, dándole significancia... la complejidad del habla es casi imperceptible en la mayoría de los casos: digerimos las ideas, las somatizamos en instantes tan mínimos, armamos rompecabezas infinitos, paisajes, mares, carros, trenes, aviones, edificios, lagos, puentes, poemas, arboles, manzanas y al final todo está ahí, en una serie de códigos que nos empujan la cabeza, la lanzan con fuerza a un espacio infinito, a una maquinita de sueños... pensaba en "la mujer de mis sueños", en de que va todo eso de la mujer de los sueños de uno, de la caracterización previa, del mapa mental que uno hace y como se configura alguien para buscar a la mujer de sus sueños y como todo eso es una pretensión finalmente: nada más estéril y menos acertado que eso, es como hacer un mapa de la tierra prometida, es justamente eso, como si la mujer de los sueños de uno fuera un aparato que uno puede configurar y pedir o encontrar en un catálogo, es un completo despropósito. Mis noches muchas veces se adornan de colores, hay pepitas que estallan por ahí, que dan vueltas y me aceleran el corazón (no todas las noches de insomnio son una invasión de tristeza y cuando no duermo también puedo soñar), hay noches fiesta y noches de sol, hay noches iluminadas, noches con brisas que arrullan, noches con brisas frescas, noches de río, luna y espejo, noches que ahora me inundas, noches con V, noches con corazón, noches que ahora inundas, noches que no busco o que no pido, noches que simplemente llegan y se quedan a dormir con uno, noches que ahora inundas... ahora puedo decir que eres la mujer de mis sueños, con la que me encuentro en las noches, la que me regala un propósito, la que me devuelve a las noches en las que puedo soñar sin determinar un final, sin mediar precipicios, noches en las que puedo simplemente caer, noches de la mujer de mis sueños. Te encontré sin buscarte

miércoles, 9 de mayo de 2012

Como lo dejas de esa manera dispuesto sobre una tarde, con ese color, con esa forma, con esa manera de moverse; Como seguirle el rastro a un corazón pendular, a una oscilación irregular, a un pétalo que se esconde con el sol, a uno de brillo propio que le gusta dormir en otro corazón, a un corazón musical que está anclado en la mitad de los andes pero siempre tiene arena de mar en los pies, estriba en las olas, un espejo de agua con un millón de lunas estrelladas. Como acercarse a un corazón con un grito en el estómago, como atrapar la libertad, intercambiarla, regalar una y recibir otra, como realizar un acto de fe, como merecer un corazón libre. Como devolver la verdad a un corazón arañado, a un corazón que camina descalzo, devolver el rito, la canción, el sueño y la noche, soltar el ancla que no lo deja volar, soltar el ancla que también es puerta y no lo deja florecer en las mañanas, no lo deja asomarse a la ventana. Como escribirle a un corazón sin nombre, a un corazón que se asusta y que empuja, uno que está buscando salida, uno que no se encuentra y sin embargo está sumergido en un lago de encantamientos. Creo que la palabra lo impulsa, no lo deja caer, no lo deja perderse en la desidia de la indiferencia; corazón de música y verso, corazón complejo y hermoso, corazón de luz, corazón ubicuo, corazón que envuelve.

martes, 1 de mayo de 2012

Si tan solo se volviera a completar el espacio, esa palabra que me arropa, que me envuelve en un laberinto de lo desconocido y los demás mirando con recelo y ambos palpitando como estrellas colgadas en ese marco negro sin profundidad media. Caminábamos entre conversaciones subiendo por una espiral y bastaba solo un sonido tuyo para desbaratar el mundo y cerrar los espacios entre tu mirada y la mía. Solo quiero que camines a mi lado, liberarnos de la banalidad que constituye este lugar de muertos vivos que caminan y patalean desorbitados contra un muro, ser el sol que te abre los ojos en la mañana y tu una luna infinita habitándome en las noches, descubrirte todos los días de paseo en la inconsciencia regalándome una vida nueva cada segundo con cada beso que dibujas en mi boca, con cada estampida de tu aliento a fruta aplastando implacable mi infortunio. me gustaría ser más elocuente, acercarme a ti de modos menos imprecisos, tal vez sin tantas pretensiones amarradas a los dientes, acertar en lo que piensas mientras cosechas un millón de ideas coloreadas acurrucada hablando con el viento y dejándote arrastrar como el sol se resbala detrás las cortinas en las tardes; me gustaría ser ese manto infinito que te hace brillar y a mi enamorarme de ti tan perdidamente que hasta puedo dejar de sentir mis manos... aquí, 2600 metros encima de los andes no es tan claro, por aquí por esta parte de la tierra solo estaba ennegrecido un poco, como llorando a veces... perdido entre lo blanco y lo gris de una muralla de humedad atomizada... creo que perdimos la ruta de vuelta, la imaginación hecha un marasmo, pero también es bueno encontrarse en el futuro y el presente tratar de recortarlo... aquí te estoy esperando, como siempre, regalándole palabras al viento porque sé que el viento en la montaña las va a llevar a tu valle en el sur y van a ser en un futuro candelaria y magdalena agarrándonos las manos y construyendo ese puente que tanto estamos esperando, que tanto amamos, que tratamos de construir en la distancia, ese que quiere enredar al fin nuestros destinos...